Primer gobierno autónomo – Por María José Lanzoni

“Quiero más una libertad peligrosa que una servidumbre tranquila. “ Mariano Moreno.

Pensar la Revolución de Mayo  requiere el  desafío de abarcar un proceso amplio y complejo que comienza con antelación a los sucesos de la semana que va del 17 al 25 de mayo de 1810.

En primer lugar debemos reconocer  que el espacio  donde se producen los acontecimientos tratados difiere del actual. El Virreinato del Río de la Plata, creado en 1776 con capital en Buenos Aires, comprendía los actuales países de Argentina, Uruguay, Paraguay y Bolivia (en toda su extensión); y sur de Brasil, norte de Chile y sudeste de Perú.

Las Invasiones Inglesas de 1806 y 1807 revelaron la fragilidad del orden colonial en el Virreinato del Río de La Plata.  Por un lado el comportamiento sumiso que frente a los ingleses adoptaron las autoridades peninsulares y por otro la inexistencia de un ejército para la defensa fueron antecedentes de la crisis política que se avecinaba. Ante este suceso, y como respuesta ante el avance del enemigo inglés, se crean por primera vez las milicias urbanas regulares. Es el pueblo de Buenos Aires quien asume la protección de la ciudad y la elite criolla local recobra protagonismo.

El Imperio Español no atravesaba su mejor momento.  La invasión francesa en la metrópoli, bajo el mando de Napoleón Bonaparte en 1808, desestabilizará   el orden del mundo hispanoamericano.  El trono quedaba vacante, el rey  Fernando VII ha  sido apartado de la corona, y desde ese momento el pueblo exigió reasumir su soberanía bajo la figura de las Juntas. Fue creada en España la Junta Suprema Central, cuestionada por los americanos porque no representaba en igual proporciones los intereses de América y la Metrópoli. El enfrentamiento entre peninsulares y criollos se aviva cada vez más.

Para enero de 1810 la Junta Central de Sevilla se disuelve y en el cabildo abierto,  celebrado el 22 de mayo en la capital del  Virreinato del Río de la Plata,  se resuelve deponer al virrey Cisneros de su cargo por haber caducado la autoridad que lo había designado. En la reunión también se decidió que se debía conformar una junta de gobierno para tutelar los derechos del rey Fernando VII. Estas decisiones se enmarcan en  la figura jurídica del Pacto de Sujeción por el cual, ante la ausencia el monarca,  el poder retrovierte a sus depositarios originarios: los pueblos.

El 25 de mayo en la Plaza de la Victoria, hoy denominada Plaza de Mayo, la agitación popular presenció la formación del primer gobierno autónomo. La Primera Junta quedó conformada por nueve miembros :  Cornelio Saavedra como presidente, Mariano Moreno y Juan José Paso como secretarios y Manuel Alberti, Miguel de Azcuénaga, Manuel Belgrano, Juan José Castelli, Juan Larrea y Domingo Matheu, como vocales.  El nuevo orden político implicó la creación de un gobierno autónomo que pretendía erigirse  como autoridad en todo el Virreinato del Río de la Plata. La autonomía significaba mantener el vínculo con Fernando VII pero ejerciendo el autogobierno, debido a  que las autoridades metropolitanas eran las cuestionadas no la legitimidad monárquica. Cambios y continuidades caracterizan esta etapa de la historia, pero lo innegable es que comienza un nuevo juego de poder donde se pondrán en discusión todas las estructuras hasta el momento conocidas. Se abrió un nuevo camino, ya el gobierno local era una realidad, que desembocará en la Independencia de 1816. Pero ese proceso lo debatiremos el próximo 9 de julio.

 

Fuentes:

TERNAVASIO, Marcela. , (2015), Historia de la Argentina, 1806-1852, Buenos Aires : Siglo Veintiuno Editores.

DONGHI, Tulio Halperin. , (2013), Revolución y Guerra. Formación de una elite dirigente en la Argentina criolla, Buenos Aires: Siglo Veintuno Editores.

GOLDMAN, Noemí Coord.  , (1998),  Revolución, República, Confederación 1806-1852, Buenos Aires: Sudamericana Editorial.

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